sábado, 14 de noviembre de 2009

Mi confrontación con la docencia

Práctica docente
Confrontación con la docencia
Entre la docencia y mi profesión
Al momento de decidir mi profesión contaba con los consejos de mis padres, mi madre siempre me dijo desde que cursaba la secundaria que estudiara para maestra la cual siempre respondía con un no, pues no me gustaba. Decidí estudiar ingeniero administrador de sistemas, tuve la oportunidad de trabajar dos años en empresas desempeñando mi profesión pero mi trabajo estaba a una hora de casa y para llegar tenía que tomar carretera. Fue cuando una amiga que ya estaba en el colegio impartiendo clases me invitó a que asistiera a una entrevista pues necesitaba maestros, debo reconocer que no me tardé en aceptar, pero no pensaba en las actividades que iba a tener, ni el cambio drástico que iba a tener mi empleo, sino en el tiempo que iba a tardar en llegar a la escuela (cinco minutos y sin tomar carretera).
Al iniciar mi clases (reconozco que me preparaba para impartirlas), no pensaba en que es lo que el alumno necesita saber, simplemente impartía mi clases lo mejor posible y con la técnica que me habían enseñado y con esto yo sentía que ya estaba cumpliendo con mi trabajo. Fue cuando llego la capacitación de la Reforma (no paso mucho tiempo, yo ingresé como docente en el 2004), y planteó el constructivismo el ver al alumno como un sujeto y no un objeto fue entonces cuando empecé a reflexionar con la gran responsabilidad que como docente estaba teniendo. Intenté mejorar mi actitud como docente el ver cuál era mi objetivo de impartir la clase con la mejor calidad posible.
El ser docente me ha impulsado a estar en constante capacitación en la búsqueda de información y ya no como el de estar cumpliendo con mi trabajo, de ser individualista, sino el de que mis alumnos estén lo mejor preparados como personas para integrarse al mundo laboral ó que tengan un mejor desempeño en la continuidad de sus estudios.
Mi mayor satisfacción es ver como nuestra mano de obra, si así se le pudiera llamar, moldea la materia prima que son nuestros alumnos y sale un producto deseado, claro esto no es solo trabajo del docente, recordemos que todos los actores involucrados en el plantel son de gran importancia.
He tenido la satisfacción que mis ex-alumnos me brinden algún servicio del lugar donde laboran y ver como desempeñan las ganas con que realizan su trabajo, me impulsa a que yo me siga preparando para ser un mejor maestro.
Un motivo de insatisfacción es cuando el alumno tiene un problema el cual como docente no puedes involucrarte y este deserta de la escuela, pensando que tal vez su vida se trunca, pues estamos en una de las etapas determinantes para los jóvenes.
Comparto una reflexión: “Los jóvenes son como las plantas, por los primeros frutos se ve lo que podemos esperar de ellos en el porvenir”.
Democrates

3 comentarios:

  1. Interesante tu experiencia, te preocupas por prepararte para desarrollar mejor tu quehacer docente.

    Felicidades

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  2. Creo, que al igual que tu, todos hemos pasado por esa experiencia, hemos tenido que aprender a ver de manera diferente a nuestros alumnos para lograr crear un aprendizaje significativo.

    Y vamos por buen camino.

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  3. Definitivamente, coincido con tu experiencia y no dista mucho de lo que viví 15 años atrás. Aunque tú el cambio radical lo viviste muy pronto, en lo personal he vivido cambios y reformas diversas, pero este cambio es como un golpe de timón al cual dirigiremos nuestras acciones educativas y no quedar rezagados ante la tecnología en beneficio de nuestros alumnos.

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